
Enmarcado por el privilegiado entorno natural de la reserva de Urdaibai y junto al Castillo de Arteaga, el enlace tuvo lugar en la iglesia de Santa María de Gautegiz.
El diseño floral destacó por la elegancia de su semiarco de bienvenida y la armonía del centro horizontal que cubría el altar. Como broche de oro, el ramo de novia —confeccionado con una rica variedad de flores preservadas y secas— complementó magistralmente los zapatos de Iratxe gracias a su juego de tonalidades.
"Momentos imborrables que trascienden en el tiempo, acompañados por el eterno latido de las flores.